Oxígeno activo en el agua de fregar: así lo usa una experta en el parqué
Una experta en limpieza echa oxígeno activo al agua de fregar. Te contamos con qué agua usarlo en parqué y baldosas, y qué no mezclar nunca.
Por Cristian Marín Gutiérrez 4 min de lectura
Tienes el parqué lleno de marcas de zapatillas, alguna gota de grasa de la cocina que se coló hasta el salón y ese aspecto apagado que deja la fregona de toda la vida. Buscas algo que limpie de verdad sin mezclar media droguería, y te encuentras con el vídeo de una experta en limpieza que recomienda echar un chorrito de oxígeno activo en el agua de fregar.
La experta en limpieza Eva Ruíz (@evalaordenada) lo cuenta así, según recoge Decoesfera: para tener «suelos y paredes impecables» basta con añadir oxígeno activo líquido al agua, sin mezclas raras ni ingredientes caseros. El matiz importante, el que se salta la mayoría, está en la temperatura del agua según el material que tengas debajo de los pies.
El oxígeno activo líquido añadido al agua de fregar puede limpiar parqué, madera y suelos laminados sin dañar el acabado si se usa con agua fría, según explica la experta en limpieza Eva Ruíz; en baldosas, gres, porcelánico o microcemento puede usarse agua templada, pero nunca debe mezclarse con lejía, vinagre ni amoniaco.
¿Qué es el oxígeno activo y qué hace en el agua de fregar?
El oxígeno activo líquido es un producto de limpieza que libera oxígeno al disolverse en agua, normalmente a partir de peróxido de hidrógeno o percarbonato de sodio. Ese oxígeno ayuda a romper la suciedad orgánica que se queda pegada a las superficies: restos de grasa, pisadas, marcas del uso diario.
Por eso funciona bien en zonas donde la suciedad se acumula y cuesta sacar con una fregona normal, como las juntas de las baldosas. Ahí, Eva Ruíz plantea incluso aplicarlo sin diluir, siempre siguiendo la etiqueta del producto concreto que se use.
¿Por qué el parqué necesita agua fría y no templada?
El agua caliente, no el oxígeno activo, es lo que puede dañar el parqué. La madera es un material que se hincha con la humedad y el calor, y esa hinchazón puede levantar tablas, abrir juntas o dejar marcas blancas en el acabado del suelo. Por eso Eva Ruíz insiste en usar agua fría cuando se limpia parqué, madera o suelo laminado con este método.
En superficies que no son de madera, como baldosas, gres, porcelánico o microcemento, el agua templada no supone ese riesgo. Ahí sí se puede subir un poco la temperatura para ayudar al producto a actuar mejor sobre la grasa.
Parqué, gres o microcemento: qué agua usar según el suelo
La temperatura del agua correcta depende del material, no del grado de suciedad. Esta tabla resume qué usar en cada caso, según la propia recomendación de Eva Ruíz:
| Tipo de suelo | Agua recomendada | Motivo |
|---|---|---|
| Parqué, madera, laminado | Fría | El calor hincha la madera y daña el acabado |
| Baldosas, gres, porcelánico | Templada | Ayuda a disolver la grasa sin riesgo para el material |
| Microcemento | Templada | Superficie resistente, sin acabado que se levante con el calor |
Si tienes en casa distintos tipos de suelo, lo más práctico es preparar el agua según la zona que vayas a fregar primero, y no reutilizar la misma cubeta a distinta temperatura para todo el piso.
Qué no se debe mezclar nunca con oxígeno activo
No se debe mezclar oxígeno activo con lejía, vinagre ni amoniaco, ni con otros productos de limpieza. Combinar productos de limpieza puede provocar reacciones químicas que generan gases tóxicos, y eso no es una exageración: es la razón por la que las etiquetas avisan de no mezclar. Ante cualquier duda, la etiqueta y las instrucciones del fabricante son la única referencia fiable, no lo que haya funcionado con otro producto distinto.
Esta regla vale para el suelo y para cualquier otra superficie de casa. Si ya usas bicarbonato para otras tareas de limpieza, ten en cuenta que tampoco conviene combinarlo a la ligera con oxígeno activo sin comprobar antes qué dice el envase.
¿Sirve este método para alfombras, moquetas o el sofá que hay sobre ese suelo?
No. El oxígeno activo en el agua de fregar está pensado para suelos duros, no para tejidos. En una alfombra, una moqueta o la tapicería de un sofá, el agua no se escurre igual, el producto se queda dentro de la fibra y puede dejar cerco, decolorar o favorecer el mal olor si la pieza no se seca bien y rápido.
En las casas donde trabajamos usamos productos ecológicos y biodegradables, aptos para hogares con niños y mascotas, pero pensados específicamente para fibras textiles, no para suelos. Si el problema es una alfombra sobre parqué que se ha manchado, una moqueta con suciedad incrustada o un sofá que necesita algo más que aspirar, ahí compensa una limpieza por inyección-extracción a domicilio en lugar de improvisar con lo que tienes bajo el fregadero.